lunes, 30 de marzo de 2020

Las crisis, los nuevos liderazgos y la bajeza en política




Jorge Roberto Marquez Meruvia*

Bolivia se encuentra pasando por momentos críticos. El primero son los sucesos acaecidos en octubre y noviembre de 2019. La manipulación de las elecciones generales terminó en la renuncia de Evo Morales y Álvaro García Linera. Tras el vacío de poder acontecido los grupos privilegiados del “Proceso de Cambio” no pudieron hacerle frente a la crisis política, un claro ejemplo de esto es el papel que desempeñaron “Columna Sur” de la senadora Adriana Salvatierra y “Generación Evo” de la otrora diputada Valeria Silva. Ante el abandono que realizaron, nuevas figuras aparecieron en el Movimiento Al Socialismo. La irrupción de Eva Copa al ser elegida como presidente del Senado y ser al mismo tiempo cabeza de la Asamblea Legislativa Plurinacional, pone en evidencia la renovación de liderazgos dentro el MAS que tarde o temprano deben ser admitidos por los líderes en el exilio para la supervivencia del partido.

En la otra vereda Jeanine Añez, es quien por sucesión constitucional toma el mando del Órgano Ejecutivo, convirtiéndose en presidente constitucional. Ambos órganos del Estado llevan adelante el periodo de transición. Lograron la pacificación del país, una ley para llevar a cabo las nuevas elecciones generales, la prórroga del gobierno y la conformación del Tribunal Supremo Electoral. Independientemente de las acusaciones de ambos bandos políticos, el trabajo realizado puso primero los intereses del país y fueron acabando con la incertidumbre. Entre los hechos destacados tenemos la aceptación de las renuncias de Evo Morales y Álvaro García Linera por parte de la Asamblea Legislativa Plurinacional y la censura al Ministro de Defensa, Fernando López. Los dos sucesos, son la muestra de que existe independencia de órganos de poder, algo que se reclamaba por más de diez años con el anterior régimen y que es la base de una democracia en reconstrucción.

El segundo momento crítico, es la pandemia global del COVID-19, donde el Ejecutivo con decretos supremos y el Legislativo con una ley para diferir créditos y reducir al 50% las facturas de los servicios básicos, los órganos trabajan ante la inminente crisis sanitaria. Sin embargo, falta trabajo coordinado de todos los niveles del Estado (Gobierno Central, Gobernaciones y Municipios), para esto último no necesitamos descubrir el agua tibia. Ya tuvimos como Estado un gran trabajo realizado en pandemias, la forma en que luchamos contra la cólera en los 90’s del siglo XX, es un gran ejemplo a replicar. La información y concientización sobre el coronavirus podría tener como respuesta en las comunidades más alejadas de las ciudades capitales lo que se hizo con el tema del cólera.

Más allá de los esfuerzos realizados por todos contra la pandemia, existen quienes deben recurrir a la vulgaridad y la bajeza política. Su angurria de poder no conoce límites y se encuentran muy lejos de ser los líderes que necesitamos en momentos críticos como los que vivimos. Luis Arce Catacora candidato del MAS y voceros de Comunidad Ciudadana mencionaron que las elecciones deben realizarse lo más antes posible. Aunque, el primero parece haberse dado cuenta del error que cometía porque nos encontramos en la parte exponencial de la curva de infectados; Carlos de Mesa y sus conmilitones están dispuestos a realizar su campaña política con la tragedia sanitaria. Sobre éste último su jefe de campaña parece que se va quedando sin ideas para que su candidato siga siendo considerado como aquel que tiene la capacidad de concentrar el voto útil y ser la única opción para la presidencia del país. También, podemos mencionar las pésimas acciones tomadas por la exministro de comunicación y candidato a una diputación plurinominal, Roxana Lizárraga haciendo publicidad sobre un producto que según ella, ayuda a combatir el coronavirus. O las acciones de control para todos aquellos infractores de la cuarentena que propone Camacho por redes sociales, propuesta que puede ser la base de desinformación.

Las crisis nos muestran quienes son los verdaderos líderes que están pensando en el futuro de todos nosotros y los oportunistas que lo único que quieren es hacerse con el poder y ven al Estado para repartírselo como botín.



* Politólogo

jueves, 26 de marzo de 2020

El COVID-19 y los hombres de Estado




Jorge Roberto Marquez Meruvia*

Byung-Chul Han, en una columna que publica en “El País” menciona que los países asiáticos donde se controla el COVID-19 se deben a raíces culturales autoritarias, debido al confucionisno (colectivismo). A diferencia de Europa, donde la disciplina parece no ser su fuerte y confunden las libertades con el libertinaje. Corea del Sur por ejemplo, ha roto con la privacidad de su población con tal de controlar el brote del coronavirus y es una sociedad altamente vigilada, al igual que Japón, China, Singapur, u Hong Kong. La disciplinan en estos países es parte de las herencias culturales que conllevan, hacen que todos sus ciudadanos acaten sin la más mínima duda las acciones tomadas por las autoridades gubernamentales. A lo anteriormente mencionado, debemos agregar el papel fundamental que juega la tecnología y el big data, al ser sociedades interconectadas el rastreo de los enfermos y posibles contagios es fácil de controlar. No corren tal suerte los Estados autoritarios de América Latina, los cuales no cuentan con los recursos de Japón o China.

Independientemente de lo planteado, siempre es bueno tratar de ver el escenario con otros ojos. Para tal efecto, debemos referirnos a la novela “La Peste” de Albert Camus. En un pueblo llamado Orán surge una enfermedad pandémica letal, la peste. Es una ciudad que se encuentra aislada del mundo y el único medio para informarse que tienen sus ciudadanos es la radio que continuamente va dando información de los nuevos infectados por la peste. “Ya no había destinos individuales, sino una historia colectiva que era la peste y sentimientos compartidos por todo el mundo. El más importante era la separación y el exilio, con lo que eso significaba de miedo y de rebeldía”. La solución según el autor es la solidaridad y una de sus máximas al respecto fue: “Hay en los hombres cosas más dignas de admiración que de desprecio”. La normalidad es un orden ilusorio y debemos adecuarnos y adaptarnos a las nuevas normalidades. Esto nos obliga a entender la solidaridad como la responsabilidad individual que tenemos con los otros y en las condiciones de nuestro país es de ésta solidaridad que necesitamos, ser conscientes de que nuestros actos tienen consecuencias, no solamente con nosotros, sino también, con nuestros seres queridos y allegados.

En el país ya se va hablando de la posibilidad de entrar en un Estado de excepción. Según nuestra constitución, el Estado de excepción en una atribución del Órgano Ejecutivo y podrá ser declarado por la presidente, pero tal medida depende de la aprobación de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Así, lo dictan los artículos 137 y 138 de la CPE. Llegar al escenario del Estado de excepción debe ser coordinado por todos los Órganos que componen el Estado. Esa coordinación se llama, gobierno en acción ante una pandemia. Es deber del gobierno cuidar la vida de todos y en política, los símbolos a utilizarse en momentos de crisis son importantes. Los cuatro Órganos del Estado deben trabar en conjunto para tomar esta decisión y todos sus componentes deben estar conscientes de las consecuencias de sus actos.

Más allá del infantilismo político que es una costumbre casi arraigada y que los gobernantes tienen la costumbre de mostrarnos la realidad que desean que creamos por medio de la propaganda, ya no estamos en circunstancias de darnos ésos lujos. Estamos en un momento de crisis, donde incluso las campañas pasan a un segundo plano. La realidad que vivimos, ha dejado de lado los colores, tendencias e ideologías políticas, ya no necesitamos del maniqueísmo político, sino de hombres de Estado.

Los hombres de Estado son aquellos que saben y también acataran los sacrificios que piden a la población para pasar la propagación del COVID-19. Es momento del sacrificio, pero no en el martirio, el dolor, o el sufrimiento, sino, en el de la persistencia. La vida de todos se encuentra en riesgo y es deber de cada uno de nosotros protegernos. Ojalá, los políticos entiendan esto y tomen las directrices correspondientes por el bien del país.   


* Politólogo

lunes, 23 de marzo de 2020

Víctor Paz Estenssoro: una biografía política




Jorge Roberto Marquez Meruvia*

Joseph C. Holtey nos presenta una biografía política de uno de los políticos del siglo XX boliviano, el Dr. Víctor Paz Estenssoro. En su texto realiza un rápido repaso de su niñez en Tarija, departamento ubicado en el sur del país del cual hasta el momento tenemos tres presidentes: Narciso Campero (1880-1884), Aniceto Arce (1888-1892) y Víctor Paz Estenssoro quien asumiera la primera magistratura en cuatro ocasiones (1952-1956, 1960-1964, 1964 y 1985-1989).

Paz Estenssoro, pasa poco tiempo en su natal Tarija, donde estudio en el Colegio Nacional San Luis de Gonzaga. Tras el traslado por el trabajo de su padre, prosiguió sus estudios hasta alcanzar el bachillerato en el Colegio Bolívar de la ciudad de Oruro. Fue ahí, donde conoció el arduo trabajo de los mineros.

Al llegar a la ciudad de La Paz, estudia la carrera de derecho en la Universidad Mayor de San Andrés, aunque a él, le hubiera gustado estudiar la carrera de ingeniería, pero debido a problemas familiares debe dejarla. Ya terminando la carrera de derecho tiene la posibilidad de trabajar en el Congreso, desde el cual puede observar el manejo del legislativo por parte de los Barones del Estaño. Tiempo después, trabajaría como abogado para la “Patiño Mines & Enterprises Consolidated, Inc.”.

Su incursión en la política se debe a la oportunidad de poder ser elegido para la convención de 1938, el curul lo gana por su natal Tarija. En esta Convención Nacional se crea la idea de patrimonio nacional y hasta ése momento solamente dos países americanos constitucionalizaron el concepto, México y Bolivia.

Participo en los gobiernos de Germán Busch Becerra y Gualberto Villarroel López. En 1941 junto con Germán Monrroy Block, Walter Guevara, Hernan Siles Zuazo, Juan Lechín Oquendo y Ñuflo Chávez Ortiz, entre otros, fundan el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). Tras el asesinato de Villarroel, Paz Estenssoro pasa al exilio, ejercicio que lo realiza más de una vez en toda su vida.

Entre los datos curiosos de una de las convenciones nacionales llevadas a cabo por los movimientistas para elegir al binomio que participaría en la elección de 1951 se manejaba a Franz Tamayo como candidato a presidente y a Paz Estenssoro como vicepresidente, esto no llegó a consolidarse ya que Paz tuvo un roce en el parlamento con Tamayo sobre una ley para reformar el agro en Tarija.

La revolución de 1952 es la parte central del trabajo de Holtey, donde podemos observar la lucha interna de las diferentes facciones dentro del MNR y el papel importantísimo que jugaba Paz Estenssoro como articulador de los grupos tanto de izquierda y derecha dentro del partido. Debemos resaltar el pragmatismo de Paz, al saber que Bolivia era un país en vías de desarrollo, abrió al país a cualquier tipo de ayuda, ya sea de los Estados Unidos de América, o de la Unión Soviética en su momento.

Su afán por ser, no solamente la cabeza del partido, sino, de ser el indiscutible candidato a presidente por el MNR, trajo divisiones dentro del partido. Walter Guevara y Juan Lechín se terminaron separando del partido y en su tercer mandato el único apoyo que tenía era el de las Fuerzas Armadas, por tal razón su vicepresidente en 1964 fue René Barrientos Ortuño, quien el mismo año le daría golpe de Estado.

Paz Estenssoro fue uno de los actores más importantes de la política nacional desde su ingreso en 1938, la revolución nacional y su participación en posterior, tras su regreso al país en 1971 hasta recuperar la democracia marco la historia del país. Su última gestión que comienza en 1985, recibe un país con hiperinflación tras el fracaso de las medidas tomadas en la revolución del 52. Para salir de tal catástrofe económica salva al país con el D.S. 21060, que hasta el día de hoy es estudiado y criticado, pero que en el transcurso de un año acabo con una inflación de más del 1000%.

Joseph C. Holtey, nos lleva sobre las acciones tomadas por Paz y es un texto sin desperdicio.   




* Politólogo

miércoles, 6 de noviembre de 2019

La clase política



Jorge Roberto Marquez Meruvia*

La siguiente columna se encuentra inspirada en la obra del sociólogo y político italiano Gaetano Mosca. Él pretendía realizar una refutación al marxismo y la idea de la lucha de clases. Tomando como base el trabajo de Saint-Simon, toma la concepción de dos clases que existen dentro de una sociedad: la clase minoritaria dominante y la clase de la mayoría dirigida. Intentó comprobar que durante la historia de la humanidad, siempre existió una minoría dominante. Su obra provocó críticas desde el marxismo las cuales defendían que la diferencia de clases debe tener como base los medios de producción.

El concepto acuñado por Mosca hace referencia a un minúsculo grupo con gente muy activa que es muy consciente de su accionar político y de la que forman gran parte de todos aquellos que dirigen un país.

Para comprender a cabalidad lo anteriormente expuesto, debemos recordar que el 17 de octubre de 2003 se dio el choque de la fuerza irresistible contra el objeto inamovible, donde la fuerza quebró al objeto. A partir de ése momento se configura el actual escenario político boliviano. La fuerza irresistible tenía representación política: Evo Morales con el Movimiento al Socialismo, Felipe Quispe “el Mallku” con el Movimiento Indígena Pachakuti, Jaime Solares como representante de la Central Obrera Boliviana, Hugo San Martín miembro del partido en funciones de gobierno, entre otros que al final tuvieron que dar curso a la renuncia del presidente; al igual, que el objeto inamovible era Gonzalo Sánchez de Lozada y la cúpula del Movimiento Nacionalista Revolucionario.

En noviembre de 2019, tras los sucesos acontecidos después de la fraudulenta elección del 20 de octubre, nos encontramos muy lejos de un escenario similar. El objetivo de la oposición boliviana tiene el mismo fin: la salida de Evo Morales del poder. Sin embargo, plantea diferentes caminos para lograr el objetivo. Prueba de ello, es la carta de renuncia impulsada por los cívicos para Morales Ayma, o el Comité Nacional en Defensa de la Democracia (CONADE) que pide nuevas elecciones sin Carlos Mesa que tiene un apoyo electoral del 36.51%, ni Evo Morales y la escasa respuesta de la recién creada Coordinadora en Defensa de la Democracia que en teoría se encuentra conformada por los partidos políticos y las dos instituciones anteriormente mencionadas.

Tras no haberse llevado con éxito las propuestas llevadas a cabo por los cívicos y el CONADE, es la Coordinadora en Defensa por la Democracia la que debe llevar la batuta en el actual escenario de conflicto, donde la clase política debe hacer la diferencia ante el vacío de líderes que vive la población en su conjunto y donde Carlos Diego de Mesa Gisbert tendría un papel protagónico. Bajo el lema que encontramos en nuestras monedas “la unión es la fuerza”, la oposición se ve en la obligación de trabajar unida y trazar un solo camino para lograr su objetivo. Estamos viviendo momentos críticos en el cual ni la estrategia, ni la táctica se encuentran ordenadas y estamos desgastando la lucha en las calles de miles de millones de personas que defienden las libertades y la democracia. Defensa que ya se ha llevado dos vidas en la ciudad de Montero bajo el cobarde ataque de los seguidores del Movimiento Al Socialismo.

Coordinadora en Defensa de la Democracia

Es momento que la clase política se encuentre a la altura de las circunstancias, que entendamos que la dispersión del objetivo a alcanzar simplemente le da más tiempo al MAS de seguir en el poder. Debemos recordar que Mao mencionaba: “hay un caos absoluto bajo el cielo; la situación es excelente”, pero sin liderazgo el caos, seguirá siendo caos. Necesitamos ser un solo pilar de resistencia, mientras más inconexos nos encontremos no logramos ser la fuerza irresistible que hará tambalear al gobierno.

Es necesario que nuestros políticos desempeñen su mejor labor política para lograr reconquistar las libertades y la democracia que se encuentran secuestradas por el masismo. Bolivia en su conjunto se los exige.     




* Politólogo

lunes, 4 de noviembre de 2019

Apología del periodismo boliviano




Jorge Roberto Marquez Meruvia*

El accionar de distintos canales de televisión sobre las protestas que se realizan en el país van causado malestar en gran parte de la población. Tal es el descontento, que el periodista mexicano Fernando Del Rincón de la cadena CNN es un héroe por el trabajo que realiza. Las entrevistas realizadas por él, tanto al Ing. Villegas y Susana Rivero del Movimiento Al Socialismo demuestran su imparcialidad y el excelente trabajo que desempeña. Esto ha creado un escenario de fuertes críticas contra los periodistas bolivianos, en especial a los de televisión. Sin embargo, no debemos olvidar que la televisión tiene como base lo que Gustave Flaubert denominaba: “hay que pintar bien al mediocre” y que su tarea fundamental es el entretenimiento. Esto último puede explicarnos del porqué gran parte de los conductores de noticias y revistas matinales son simplemente presentadores que gracias a un teleprónter, o un audífono en el oído nos dan a conocer la información.



Debemos considerar que la televisión, tal como lo expone Pierre Bourdieu, su tarea fundamental es dramatizar. Ir tras lo sensacional y espectacular. Pone en pantallas un hecho ordinario y exagera sobre su importancia, ejemplos los podemos ver diariamente, la facilidad con la que salen las noticias de crónica roja, o hechos poco importantes que logran acaparar el interés de todos como la farándula y el sector de los deportes. La pantalla se ha convertido en el nuevo espejo de Narciso, todos sin importancia compiten por salir en pantallas con razón, o sin motivo alguno. Gran parte de la población, por diversas razones, prefiere a la televisión para informase más que a otros medios como ser la radio, o la prensa escrita. No podemos obviar que las pantallas generan un “efecto de realidad”, es decir, que tiene la capacidad de hacernos ver y creer en todo lo nos muestran. Efecto que parece fue roto desde el 21 de octubre por la cobertura de los hechos por los canales más importantes del país. El desencanto llegó al espectador que descubrió que los que se encuentran delante de cámaras en la mayoría de los casos son modelos y personajes con mucha simpatía, pero que conocen muy poco del oficio periodístico.




Es necesario recordar que en 2014 Raúl Peñaranda (periodista) en su libro “Control Remoto” explica de forma clara y precisa el cómo el gobierno crea una red de medios paraestatales para acosar a la prensa independiente. Más allá del estudio realizado por Peñaranda, debemos agregar que es el Estado quien es uno de los mayores clientes de los espacios de propaganda en todos los medios de comunicación. La mordaza a la prensa libre no solamente viene con la creación de medios paraestatales, sino también, en el aspecto económico. Al no existir un mercado libre los medios de comunicación dependen en su gran mayoría de la propaganda gubernamental. Casi de forma silenciosa, el gobierno fue acaparando todos los medios, pero no pudo acabar con la prensa libre. Debemos recordar que tras la derrota sufrida por Evo Morales en el referéndum del 21 de febrero de 2016 el gobierno acuño la frase de “El cártel de la mentira” y mediante un documental intentó sin éxito acabar con su credibilidad.




La prensa libre, sigue trabajando para mostrarnos a cada uno de nosotros lo que ocurre en el país y van contra el discurso gubernamental impuesto en los medios paraestatales. Televisión Universitaria, “Posdata”, “Palabra Abierta”; o desde la radio “De nueve a doce”, “La hora del país”; y la prensa escrita como Página Siete, ANF, El Día, o Los Tiempos, por mencionar algunos siguen trabajando en defensa de las libertades y los abusos del régimen del MAS.




No podemos desmerecer el trabajo de nuestros periodistas, que estando en las condiciones más complicadas y difíciles para llevar a cabo su trabajo y cada día nos mantienen informados. Tampoco, podemos olvidar a aquellos que se encuentran amordazados, pero se dan modos para dar a conocer su descontento y salirse del discurso gubernamental. Los periodistas y su noble labor de llevar como estandarte la libertad.       






* Politólogo

lunes, 28 de octubre de 2019

Cayo Coriolano


Coriolano lidera a los volscos en su lucha contra Roma. Óleo por Raphael Lamar West. 1792

Jorge Roberto Marquez Meruvia*

Cayo Coriolano fue un militar romano que gano numerosas batallas en el siglo V a. C. salvando a la ciudad de Roma del desastre. Se fue convirtiendo en una figura mítica para la población ya que muy pocos lo conocían personalmente. Tras la fama alcanzada decidió en 454 a. C. entrar en política y postularse para el cargo de Cónsul. Para acceder a tan importante cargo la tradición imponía que el candidato de un discurso cuando comenzara su campaña electoral. Coriolano se presentó ante la audiencia y dio a conocer sus heridas y cicatrices en varias batallas acaecidas en más de siete años de luchar por Roma. Aquellas cicatrices, que eran las pruebas de su valor conmovieron hasta las lágrimas a la población que no habían puesto atención, ni escuchado su discurso y el triunfo electoral parecía asegurado.

El día de la elección, Coriolano llegó al foro escoltado por todos los integrantes del Senado y los patricios de la ciudad. Subió a la testera y pronunció su segundo discurso, que iba dirigido a los ciudadanos acaudalados que lo habían acompañado. En tono arrogante e insolente, dio por hecho la victoria por la mayoría de los votos, contaba anécdotas suyas en el campo de batalla, contó algunas bromas irónicas entendidas solamente por los patricios y acusó a sus contendientes de delincuentes. Esta vez la población entera lo escuchó y descubrió que su héroe era un fanfarrón.

Las noticias sobre el segundo discurso de Coriolano corrieron con rapidez por toda Roma, la población se congregó en masa y se aseguró que no fuera electo. Al saber que fue derrotado, Coriolano regresó al campo de batalla y juró vengarse del pueblo que había votado en su contra. Semanas más tarde el Senado se disponía a someter a votación distribuir el alimento gratuitamente entre el pueblo, apareció Coriolano subió al estrado y en su discurso afirmó que la distribución masiva de alimento tendría un efecto negativo para la ciudad (logrando el apoyo del Senado en votación), condenó el concepto de democracia y propuso poner fin a la participación de los tribunos (representantes de los plebeyos) y entregar el gobierno exclusivamente a los patricios.

Al difundirse la noticia de su último discurso, la ira de la plebe no conoció límite alguno. Los tribunos fueron al Senado a exigir que Coriolano compareciera ante ellos, él se negó. En toda Roma se realizaron manifestaciones y tumultos. El Senado, asediado y temeroso de la ira de la plebe, votó por la distribución gratuita de alimentos. Los tribunos quedaron satisfechos, pero el pueblo exigía una disculpa pública del militar. Coriolano se presentó ante el pueblo y comenzó a hablar, primero con un tono medido, pero cuando avanzaba en su discurso se ponía cada vez más agresivo y profería insultos. Cuanto más hablaba, más se enfurecía la plebe. Lo silenciaron a gritos.

Los tribunos condenaron a muerte a Coriolano y ordenaron a los magistrados que el militar sea llevado a lo más alto de la roca Tarpeya y arrojado al vacío. La plebe apoyó la decisión. Empero, los patricios lograron intervenir y la sentencia fue sustituida por el ostracismo de por vida. Cuando el pueblo se enteró que el héroe militar de Roma nunca regresaría a la ciudad, salió a celebrar a las calles.



En Bolivia, comenzando por el presidente, con una seguidilla de ministros, senadores, diputados y simpatizantes al “Proceso de Cambio” nos encontramos rodeados de “Coriolanos”. Ante el fraude electoral realizado con tal de quedarse en el poder, salen a los medios de comunicación con discursos llenos de odio, donde nos insultan a todos los bolivianos que defendemos las libertades y la democracia. No miden sus palabras, pues se encuentran obnubilados por el poder y creen que tienen el control de nuestras vidas. La realidad es distinta a lo que ellos piensan y cada día la población sale a las calles a defender las libertades y para terminar con los abusos del gobierno de Evo Morales y el Movimiento Al Socialismo.      





* Politólogo

jueves, 24 de octubre de 2019

El valor del sacrificio




Jorge Roberto Marquez Meruvia*

El 13 de junio de 1522 fallecía Pier Soderini, quien fuera “gonfalioniere a vita” de Florencia. Nicolás Maquiavelo fue su Segundo Canciller de la República y le ofrendo unos versos:

«La noche que murió Pier Soderini,
el alma fue a la boca del infierno;
grito Plutón: “¿qué infierno?, ánima tonta,
ve arriba al Limbo con los otros niños”»



Fue así como Maquiavelo le reprochaba a Soderini su extrema inocencia, su incapacidad de realizar el daño que hubiese sido necesario hacer para salvar la República de Florencia. Según su Segundo Canciller, Pier Soderini “creía superar con su paciencia y bondad aquel apetito que tenían los hijos de Bruto [los partidarios de los Médicis] por volver a vivir bajo otro gobierno, y se equivocó. Y aunque aquél, por su prudencia, conociese esta necesidad, y aunque la suerte y la ambición de quienes se le oponían le diese ocasión de eliminarlos, sin embargo nunca se decidió a hacerlo. Porque, además de creer que con la paciencia y con la bondad podía extinguir los malos humores, y que premiando a alguien eliminaría su enemistad, consideraba (y muchas veces lo sostuvo entre sus amigos) que para chocar gallardamente contra las oposiciones y batir a sus adversarios habría debido asumir una extraordinaria autoridad y romper con las leyes de la cívica igualdad […]. Pero le engaño la primera opinión, al desconocer que la maldad no es vencida por el tiempo ni la aplaca obsequio alguno”. Su accionar, por no haber querido tomar medidas extraordinarias contra los enemigos de la República, fue catastrófica y Soderini perdió “junto con su patria, su jerarquía y su reputación”. La República de Florencia había caído.



Un escenario similar al descrito por Maquiavelo paso en Bolivia, pero el actor del momento entendió lo que hubiera recomendado nuestro pensador florentino: el de realizar el daño necesario para salvar la República. El 29 de agosto de 1985 a las seis de la tarde, el presidente Víctor Paz Estenssoro le decía al país tras promulgar el D.S. 21060: “O tenemos el valor moral, con su secuela de sacrificios, o sencillamente, con gran dolor para todos, Bolivia se nos muere”. La crisis económica dejada por la administración Siles Zuazo necesitaba de una rápida respuesta gubernamental y esta no podía ser de carácter cosmético, ni del gusto de las mayorías populares. Era un momento crítico que necesitaba de medidas extraordinarias.



¿Estamos cerca de un momento crítico? La respuesta, indudablemente es sí. Tras el acto electoral realizado el 20 de octubre y el fraude en proceso a cargo del Tribunal Supremo Electoral, los bolivianos estamos en un momento crítico y extraordinario de nuestra historia. ¿Cómo llegamos hasta aquí? Por el exceso de inocencia, paciencia y bondad, al pensar que el Movimiento Al Socialismo al igual que gran parte de los bolivianos tiene vocación democrática. Fuimos muy ingenuos al pensar que Morales Ayma iba a irse del poder por mandato de las urnas. No fue capaz de respetar el referéndum del 21 de febrero de 2016, ni la constitución que junto con su partido crearon y que el Congreso de aquel tiempo le dio luz verde con candidez.



Es momento del sacrificio, pero no en el martirio, el dolor, o el sufrimiento, sino, en el de la persistencia. El tomar las calles va más allá de pedir que los resultados de la elección sean transparentes y que vayamos a una segunda vuelta. Salimos a las calles a defender la libertad de cada uno de nosotros, libertad que desde la llegada del MAS es restringida poco a poco con todos los recursos del Estado. Nos han silenciado a base del miedo, de la coacción y han tenido la capacidad de hacernos creer que el quehacer político es de lo más deplorable, con esto último fueron capaces de desaparecer a los opositores del escenario político.

Luchemos por la libertad, sin olvidar que “la maldad no es vencida por el tiempo”.   




* Politólogo