miércoles, 19 de julio de 2017

Bolivia: nuestra televisión basura de cada día




Jorge Roberto Márquez Meruvia[*]

La pobreza en Bolivia no solamente es económica, sino también cubre todo lo que podemos imaginar. Hace un par de semanas atrás un popular cantante de los 90’s inició una campaña contra la televisión basura. Según su criterio, la televisión basura es un programa local de farándula de Santa Cruz de la Sierra. Para que sus seguidores no estén aturdidos y confundan sus buenas intenciones para con la cultura y los valores de nuestros hijos, mencionó que los programas nacionales que podrían encajar en el concepto de televisión basura no lo son, ya que los participantes de estos reality show firman un contrato con las televisoras y tienen el derecho de mostrar su podredumbre ante las cámaras; pedía al pueblo boliviano apoyar una petición para acabar con la televisión que destruye y muchos bolivianos apoyaron sin la más mínima crítica. La voz del pueblo y del gran artista era pedirle al Estado crear un ente regulador de la televisión basura por el bien de nuestros hijos.

Alcides Arguedas mencionaba en Pueblo Enfermo: “La idea de grande nos es familiar y común. Las montañas pasman; los ríos son enormes brazos de mar; las llanuras desmesuradas hacen concebir la idea del infinito. Fauna y flora muestran una variedad y riqueza sorprendentes; los sentidos están hechos para percibir lo enorme, lo grandioso; y la imaginación sólo concibe lo mejor y lo perfecto. Poco curiosos, no teniendo al alcance de la vista sino el espectáculo de nosotros mismos, ignoramos el valor de lo demás. Circunscrito el país dentro de sus propias fronteras, sin contacto frecuente con las demás naciones, sólo le interesa la contemplación y la valoración de sus propios medios.” Los productores de televisión y presentadores posiblemente creen ingenuamente que son insuperables y que dan a la audiencia los mejores contenidos. Llegan a contemplarse en el espejo con tanto brillo que los deja obnubilados y no logran ver los errores garrafales que cometen, ni tampoco logran ver otros contenidos televisivos extranjeros.

La pelea contra la TV basura es una lucha perdida. Las televisoras bolivianas son pobres, les resulta más barato importar contenidos malísimos de Perú, México, Brasil, Argentina y Colombia. Los programas que se presentan en horarios estelares son franquicias a cual peor y parecen que cumplen con las expectativas de los televidentes. Esto se puede evidenciar incluso en las famosas revistas matinales las cuales bajo la excusa de informar y alegrar nos dan a conocer noticias que no merecen la pena y con la excusa de humor ponen en pantalla las expresiones más ordinarias y chabacanas de supuestos humoristas que son parte del equipo de presentadores. La Revista Al Día de Bolivisión descubrió que se comienza a lucrar con la fe. Seguramente, desconocen cosas como la venta de indulgencias llevada a cabo por la iglesia católica hace siglos atrás. Lo que es más preocupante es que usan como base una página de Facebook que hace sátira de las iglesias cristianas; estos presentadores parecen desconocer los significados de la ironía, la sátira y la burla.

El filósofo alemán Jürgen Habermas en su Teoría de la acción comunicativa observa que la manera de interrelación social del ser humano cambia de manera más que drástica. De una sociedad que tenía como base los ritos y el aprecio de lo sagrado al gran salto del uso del signo lingüístico, con ayuda del pensamiento racional las “verdades” adoptadas por las diversas sociedades son sometidas a la crítica. Esas ideas, esas verdades gracias a los medios de masas van creando ciertas costumbres y así inicia la reproducción cultural. También, menciona que en la evolución histórica mencionada anteriormente los medios consideran una distinción importante: “lo público” y “lo privado” como dos esferas muy diferentes. Para ejemplificar “lo público” serían noticias de interés común como ser la interpelación de un ministro de Estado ante el Parlamento. “Lo privado” vendría a ser lo que hacen en sus vacaciones los “famosos” del medio local, nacional, o internacional y que no son de interés público. Así como no sería de interés público el color favorito de algún gobernador o alcalde.

          Giovanni Sartori es un poco más apocalíptico, en Homo Videns: la sociedad teledirigida nos dice que el Homo Sapiens es ya un recuerdo sin sentido y que el mundo en el vivemos se encuentra dominado por el Homo Videns, el hombre que simplemente ve y cree en lo que ve. La reflexión se convierte trágicamente en un ejercicio del pasado, el hombre ha dejado de lado el pensar y simplemente cree en lo que los medios de comunicación en una sociedad de masas le ofrecen.

          Para terminar podríamos parafrasear a Umberto Eco y así como Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas, la televisión le abre las puertas a los idiotas.






[*] Politólogo, Subdirector de Gaceta Hoy

lunes, 19 de junio de 2017

Facho Zambrana




Jorge Roberto Márquez Meruvia[*]

En junio de 1988 durante el gobierno de Víctor Paz Estenssoro los bolivianos vivimos el único hecho de censura donde el aparato estatal cerró un medio de comunicación. La Dirección General de Telecomunicaciones clausuró por un año a Radio y Televisión Popular. Lo que desató el accionar del gobierno en ese entonces fue un programa transmitido en vivo donde Roberto Suárez Gómez el “Rey de la cocaína” acusó al presidente Paz de ser el “Virrey de la cocaína”. Ya pasaron 28 años de la única censura a un medio de comunicación en el país en 35 años de democracia ininterrumpida. Ahora en pleno siglo XXI el popular cantautor Fabio Zambrana lidera una campaña de censura que pretende cerrar un programa de televisión de farándula, ya que según su criterio es TV basura y destruye vidas. La campaña conocida por la población se llama “Construir no destruir” tiene como fin sacar del aire al programa “Divinas y famosos” que se transmite por una red local en Santa Cruz de la Sierra.

La campaña liderada por Facho Zambrana tiene un alto apoyo popular. Sin embargo, quienes lo apoyan no logran comprender el peligro que corre la libertad de prensa, la libertad de expresión y libertad de conciencia al seguir ciegamente al autodenominado líder de la moral televisiva. Eso demuestra que gran parte de la sociedad boliviana bajo la excusa de cuidar una sociedad conservadora que vale oro en realidad, demuestra que la bolivianidad tiene una característica santurrona y mojigata. Claro ejemplo de las actitudes mencionas es, que siendo Bolivia un Estado laico, los feriados religiosos siguen siendo respetados y todas las instituciones del Estado siguen sacando autos de buen gobierno y prohibiendo el consumo de bebidas alcohólicas. Sabiendo que esas acciones son inconstitucionales. Esto convierte a la sociedad boliviana en un rebaño que tiene la necesidad de ser guiado por los gobernantes de turno. Se anula al individuo y se fortalece la conducta gregaria.

Muchos entusiastas seguidores de la utopía santurrona y mojigata de Facho Zambrana al parecer no saben que la campaña no solamente es para sacar del aire un programa de farándula. Al parecer desconocen que también es un pedido para que las autoridades gubernamentales creen un ente regulador de la TV basura. Los bolivianos en su conjunto parecen haber olvidado que el gobierno del presidente Morales Aima tiene una campaña sistemática de persecución contra los medios de comunicación independientes. La censura impuesta por el gobierno contra los medios la conocemos como “cártel de la mentira” y recordemos la persecución a periodistas que llegaron incluso al exilio. Andrés Gomes Vela y Gonzalo Rivera fueron retirados de sus respectivos medios de comunicación al ser estos advertidos por las autoridades que ya no iban a recibir propaganda estatal si estos periodistas seguían trabajando en los mismos. La persecución a Amalia Pando y el cierre de una de las radios en las cuales trabajaba. Llevaron a Humberto Vacaflor a un tribunal ordinario cuando debería de haber sido juzgado por un tribunal de imprenta y el exilio del periodista Carlos Valverde Bravo y el director del Sol de Pando Wilson García Mérida. El apoyo de personajes de la televisión hacia la causa de Facho Zambrana es la clara prueba que somos una sociedad acrítica y que no tenemos la capacidad de ver al peligro cuando lo tenemos muy cerca.



De llegar a tener éxito Facho Zambrana en abrirle al gobierno la puerta grande de la censura de los medios de comunicación, espero que periodistas, presentadores de televisión y demás no vengan con lloriqueos y golpes de pecho suplicando el respeto por la libertad de prensa y libertad de expresión, ya que en su momento no hicieron nada, fueron complacientes y cómplices de la censura.

En caso de que éste artículo vaya en contra del ídolo del pueblo y toque las fibras más sensibles de los bolivianos, ya que creen que es una campaña en bien del futuro de sus hijos y de las próximas generaciones, me declaro enemigo público número uno de la bolivianidad por defender el bien supremo de la libertad.







[*] Politólogo, Subdirector de Gaceta Hoy

jueves, 15 de junio de 2017

La TV Basura vs Fabio Zambrana




Jorge Roberto Márquez Meruvia[*]

Bolivia es un país pequeño y subdesarrollado. Es uno de los países más pobres del continente americano y tiene una clase política muy parecida al del resto de América Latina donde lo popular, ordinario y la chabacanería de sus líderes suele ser fuertemente celebrado. Las élites y las clases populares tienen los mismos gustos y comparten el nacionalismo-patriotero exagerado y el folclore. “La idea de grande nos es familiar y común. Las montañas pasman; los ríos son enormes brazos de mar; las llanuras desmesuradas hacen concebir la idea del infinito. Fauna y flora muestran una variedad y riqueza sorprendentes; los sentidos están hechos para percibir lo enorme, lo grandioso; y la imaginación sólo concibe lo mejor y lo perfecto. Poco curiosos, no teniendo al alcance de la vista sino el espectáculo de nosotros mismos, ignoramos el valor de lo demás. Circunscrito el país dentro de sus propias fronteras, sin contacto frecuente con las demás naciones, sólo le interesa la contemplación y la valoración de sus propios medios.”

Las noticias son aburridas, los problemas son los mismos casi siempre. Los espacios informativos televisivos pasan la semana con tres temas centrales: la crónica roja, la crónica rosa y los accidentes de tránsito. El crimen y todo lo que podemos relacionarlo ocupan más del 75% de los informativos; el porcentaje restante es campeado por los accidentes de tránsito los cuales aburren hasta el cansancio, ya que son recurrentes. Cosas como por ejemplo, el exceso de velocidad, el mal uso del cinturón de seguridad o, en el mejor de los casos gente imprudente que al estar delante de un volante decide beber alcohol en exceso y conducir; la crónica rosa también tiene un sector relevante, la farándula tiene sectores generosos que intentan tenernos al borde de nuestras emociones. Los espacios sobre política y deportes son una obligación que no parece interesarles a los productores. Posiblemente, por ser un espacio aburrido y tener a los mismos actores políticos y jugadores de fútbol por más de diez años consecutivos con los mismos problemas y los mismos discursos.

Es raro cuando pasa algo extraordinario (muy divertido) y podemos catalogar de “bomba” la lucha frontal del “Mozart boliviano” Fabio Zambrana contra la TV basura. Los programas televisivos que se dedican a la farándula en Bolivia son escasos el más “grande” y único es “Divinas y famosos”. Es un programa aburrido, largo, con grandes sectores de publicidad y con un par de minutos para adentrarse en el día a día de los “famosos” los cuales son escasos y locales. Los “famosos” que aparecen en el programa de farándula no son conocidos a nivel nacional. Simplemente, son personaje que viven en Santa Cruz de la Sierra y no tienen nada de extraordinario. Los presentadores del programa dedicado al “jet set” tienen divertidas discusiones y puntos de vista al cual más disparatado y cuentan con un periodista que cubre entrevistas sobre “escándalos” de los “famosos”. A nuestro “famoso” cantautor al parecer le molesto el acoso que sufría de parte de éste programa y le declaro la guerra hasta sus últimas consecuencias a la TV basura. Por suerte, Fabio Zambrana vive en Bolivia y no en Argentina, Brasil, México y una infinidad de países donde los programas de farándula proliferan como las moscas y son un negocio muy rentable, ya que no podría resistir el acoso de los medios de comunicación que quieren saber datos insignificantes de sus hábitos diarios.

La pelea contra la TV basura es una lucha perdida. Las televisoras bolivianas son pobres, les resulta más barato importar contenidos malísimos de Perú, México, Brasil, Argentina y Colombia. Los programas que se presentan en horarios estelares son franquicias a cual peor y parecen que cumplen con las expectativas de los televidentes. La paradoja de todo esto es que quien comienza la lucha contra la TV basura se alimentó de esta durante mucho tiempo ya que gran parte de su obra tiene esos estándares.



Para terminar, simplemente voy a citar unas profundas líneas de la obra de Fabio Zambrana que nos ejemplificará la batalla por una “mejor televisión”: “¡que huevada, que huevada, que huevada! ¡Ay, que huevada!”.

GACETAHOY          








[*] Politólogo, Subdirector de Gaceta Hoy 

lunes, 5 de junio de 2017

50 años de planificación urbana en Santa Cruz




Jorge Roberto Márquez Meruvia[*]

En la decimoctava Feria Internacional del Libro de Santa Cruz de la Sierra gracias a la invitación del arquitecto Fernando Prado Salmón y la “Editorial El País”, en compañía de la periodista Maggy Talavera estuvimos comentando: «50 años de planificación urbana en Santa Cruz. Una narración con enfoque autobiográfico».

Fernando Prado con éste libro tiene una clara intención, que los ciudadanos vuelvan a poner los ojos en la ciudad, ya que todos somos parte de ese organismo vivo que cambia y se modifica constantemente. Las grandes ciudades desde las polis griegas, las ciudades romanas, o las ciudades que fueron cuna del renacimiento llegaron a su esplendor gracias a sus ciudadanos que crearon cada espacio de manera minuciosa y dejaron un legado que hasta ahora podemos disfrutar. Actualmente, Nueva York, Tokio, Londres, Madrid y demás, van modificándose diariamente a una velocidad impresionante donde sus habitantes juegan un papel muy importante, ya que son el reflejo de los espacios públicos; la arquitectura que podemos disfrutar nos muestran los estilos, estética y capacidad económica de sus ciudadanos; y el respeto a la ley que tiene cada uno de nosotros.



La planificación cruceña en el siglo XX tiene su inicio el año 1967, es entonces donde los ciudadanos más allá de la administración del municipio piensan e imaginan la ciudad a futuro. Ejercicio, que es muy usual en cualquier parte del mundo y que se puso en práctica en la capital oriental. Desde la fundación de la ciudad el 26 de febrero de 1561, tras tres traslados se terminó asentándose en el territorio conocido como San Lorenzo Real de la Frontera. Desde entonces sus habitantes tuvieron que dominar el medio ambiente y estructurar los espacios públicos.



Santa Cruz de la Sierra es ahora la capital económica más importante de Bolivia y con un gran crecimiento. Cerca de los dos millones de habitantes, la ciudad cada día se enfrenta a nuevos retos. Los problemas actuales son mencionados por el autor, ya que surgieron en la planificación urbana del año 1985.

Hay que recalcar la labor incansable de Fernando Prado por Santa Cruz de la Sierra, su vida y su trabajo se unen y en éste texto somos testigos de 50 años de labor imparable. Con el CEDURE (Centro de Estudios para el Desarrollo Urbano y Regional) como director y fundador es actor activo con campañas de educación ciudadana. La planificación que comenzara en 1967 no se detiene, Fernando, sigue trabajando sabiendo que cada día el pueblo al que tanto ama se va convirtiendo en una de las metrópolis importantes del cono sur. Su libro no solamente es un relato de la planificación y su historia, sino también, nos muestra los paradigmas del futuro que todos tendremos que enfrentar, la importancia de la naturaleza que es parte de la capital oriental y del apego que tenemos todos con el espacio público.



El autor en sus páginas nos menciona lo importante que es el interés de los habitantes por la ciudad en la que viven, ya que son los actores principales de los cambios y el orden. Lamentablemente, la apatía de parte de sus habitantes hace que dejen de lado la toma de decisiones importantes y el respeto a la naturaleza. Algo que ocurre en todas las ciudades del país y hace que dejemos estos problemas a los políticos. Ese accionar es un error, ya que el futuro de la ciudad, la educación vial y la cultura es un reflejo de cada uno de nosotros de ese organismo vivo en el cual nos desenvolvemos. Fernando, nos insta a retomar ese papel y que nuestra voz sea escucha. Nuestro futuro es importante y es un peligro dejar nuestro futuro a los políticos.         



[*] Politólogo 

domingo, 30 de abril de 2017

Sobre la reforma a la justicia




Jorge Roberto Márquez Meruvia[*]

En “Ensayos sobre la lucidez” de José Saramago la población decide ir al llamado de las urnas y sorprenden no muy gratamente a la élite política y al gobierno, el resultado del conteo de los votos muestra que el 83% son votos en blanco. Las artes y las letras siempre intentan imitar a la vida, es así que en el año 2011 con las primeras elecciones judiciales realizadas en Bolivia los votos en blanco y nulos fueron del 60%. Tras un golpe tan duro a la legitimidad de las autoridades electas; ahora, nos encontramos nuevamente rumbo a unas nuevas elecciones de autoridades judiciales.

Reformar la justicia en un país como Bolivia es un problema más que complicado. Obviamente, no es un problema totalmente boliviano. En México se creó el término “porkycracia” para denunciar los males de la justicia mexicana y la facilidad que tienen de malearla todos los que tienen cierto capital económico. No solamente es el problema de un país, sino, que también es un problema latinoamericano. Tratar de saber cuáles son las bases de nuestros males con uno de los más importantes poderes del Estado tiene sus raíces históricas. En la época colonial se utilizaba con mucha frecuencia un refrán muy popular: al amigo todo, al enemigo la ley. Debemos recordar que en el Archivo General de Indias ubicado en Sevilla gran parte de la documentación son quejas sobre el sistema judicial.

En la primera elección judicial en Bolivia el gobierno del Movimiento Al Socialismo sacó del debate la meritocracia. Vivimos en un “proceso de cambio”, una revolución y todo aquello que es parte del antiguo régimen debe desaparecer. Ya en camino hacia una segunda elección judicial el régimen revolucionario boliviano acude a la meritocracia y así dejar el mal recuerdo de la baja legitimidad de las actuales autoridades judiciales. El gobierno del Presidente Evo Morales se proclama como uno de los más democráticos del mundo, un claro ejemplo, es el exceso del uso de las urnas ya sea para referéndums o elección de autoridades. Para teóricos de la democracia como Sartori o Dahl, para una democracia es nefasto estar siempre practicando el ejercicio del voto, ya que es la estratagema de los demagogos para seguir en el poder. Maquiavelo en “El príncipe” menciona que el príncipe debe crear la ilusión de que el pueblo es el que elije de acuerdo a las opciones que hábilmente el príncipe les da.

El nuevo proceso de elección de autoridades judiciales trae al escenario político boliviano la incapacidad de hacer lo correcto tanto al oficialismo y la oposición. El gobernante Movimiento al Socialismo sabe muy bien que conduce un “proceso de cambio”, una revolución que no hará ningún tipo de miramientos para hacerse con el control total del poder. Las elecciones judiciales son la excusa para dominar el órgano judicial. Efectivamente, como es el caso de las revoluciones de izquierda es necesario ejercer el control de todos los poderes que son parte del Estado para crear al nuevo hombre y dar a conocer al mundo el famoso “vivir bien”.

Los políticos bolivianos y gran parte de su población tenemos una memoria muy generosa con el olvido. En más de diez años el gobierno del MAS cada día demoniza al “neoliberalismo”. Es en ése periodo en 1991 en el gobierno de Paz Zamora que se institucionaliza la Corte Nacional Electoral, donde tanto el congreso nacional como todos los miembros de los partidos políticos de entonces tuvieron la voluntad de hacer lo correcto y dejar de manosear la CNE que estaba en entredicho por el mal manejo de la “banda de los cuatro” al finalizar la década de los 80 del siglo XX. Nombraron a personajes notables de gran trayectoria y a la cabeza de Huáscar Cajías, Alcira Espinoza, Iván Guzmán de Rojas, Jorge Lazarte y Rolando Costas Arduz devolvieron la credibilidad a la CNE.

En un momento tan crucial para la justicia boliviana es imposible ver la sensatez de nuestra clase política que simplemente dedica sus esfuerzos en dar a conocer sus berrinches mediante los medios de comunicación y no es capaz de buscar en nuestra historia reciente soluciones para hacer lo correcto con la justicia boliviana. Ojalá el ejemplo dado en 1991 para institucionalizar el CNE pueda reflejarse con el órgano judicial, sino, todos los intentos serán vanos y retóricos.             



[*] Politólogo 

domingo, 9 de abril de 2017

65 años de la revolución de abril




Jorge Roberto Márquez Meruvia[*]

Hannah Arendt en “¿Qué es la política?” mencionaba que los mitos y leyendas que circulan en una sociedad con el paso del tiempo se van convirtiendo en verdades indiscutibles. Estás verdades no son criticadas y son altamente aceptadas por amplios sectores de la población. Aquellos que se atreven a criticarlas socialmente pueden ser mal vistos, ya que van contra grandes certezas sociales. En el caso boliviano es Guillermo Francovich quien pone en duda y da a conocer las certezas nacionales en “Los mitos profundos de Bolivia”. Entre esos mitos destacados se encuentra lo que en América Latina conocemos como la Revolución Nacional del 9 de abril de 1952 que junto con la revolución mexicana y cubana son parte importante de la historia del continente.

Muchos allegados al Movimiento Nacionalista Revolucionario (M. N. R.) olvidan que la revolución nacional tuvo aspectos macabros y negativos. Los campos de concentración donde uno de los más famosos es el de Curahuara de Carangas, el exilio de los grandes pensadores bolivianos de ese entonces como por ejemplo: Jorge Siles Salinas y Roberto Prudencio Romencín (del cual entusiastas milicianos revolucionarios quemaron su biblioteca y demás destrozos en su domicilio), y la brutalidad del régimen revolucionario con los milicianos de ucureña a la cabeza de José Rojas quienes serían los autores de la masacre de Terebinto. Esos eventos para gran parte de la población están en un plácido lugar donde habita el olvido. Para los movimientistas, el olvido es terapéutico. Tal como lo mencionaría Freud, el olvido borra de nuestra memoria los malos momentos y hace que nos quedemos simplemente con los buenos y románticos recuerdos. Es por eso que es necesario hacer un repaso por algunos críticos del proceso revolucionario.

Luís H. Antezana menciona: «Si, de manera clásica, imaginamos las posiciones ideológicas en una representación lineal, este eje “nacionalista revolucionario” es un eje oscilante, flexible, en la medida que sus extremos (“nacionalismo”, por un lado, y “revolucionario”, por el otro) tocan y se entremezclan con los ámbitos ideológicos de la “derecha” y la “izquierda” bolivianas. Sin embargo, el NR no es una ideología de “centro”. Por su oscilación es una especie de operador ideológico, un puente tendido entre los extremos del espectro político boliviano, un arco —si se quiere— que comunica la “extrema izquierda” con la “extrema derecha”.»

Silvia Rivera Cusicanqui nos dice: «Para los movimientistas —parientes pobres de la oligarquía y ansiosos de ser reconocidos como ‘occidentales’— había pues una tarea prioritaria: borrar a los indios de la memoria, a la vez que reformarlos hasta en lo más íntimo de sus conductas domésticas. Esta tarea fue retomada por la nueva inteligencia nacionalista, a partir del propio aparato estatal heredado.»



H. C. F. Mansilla al realizar un balance crítico sobre la revolución concluye: «La Revolución Nacional de abril de 1952 en Bolivia fue, en el fondo, innecesaria y superflua. Los efectos modernizantes generados por este proceso hubieran tenido lugar, más tarde o más temprano, bajo un régimen dominado por las élites tradicionales, como ocurrió en la mayoría de los países latinoamericanos. (…) Bolivia sigue siendo uno de los países más pobres de América Latina (…) El análisis comparativo de lo alcanzado en naciones de América Latina y del Tercer Mundo nos muestra la poca originalidad teórica y la mediocridad fáctica del experimento iniciado en Bolivia en abril de 1952.»

Salvador Romero Pittari mencionaría: «La construcción policlasista del Estado Nacional fue severamente desafiada por los hechos, aunque continuó desempeñando el papel de legitimar al gobierno del MNR. Desde los primeros días del régimen, el conflicto entre la facción derechista del partido y las demás, acusadas de hacer el juego al marxismo radical, produjo una ruptura y un primer intento de golpe.
Los sectores medios no constituían un todo homogéneo, ni en el partido ni fuera de él. Algunos se alinearon con la Revolución, otros se pusieron del lado de la oposición pero, a pesar de esas diferencias internas, resultaron mayoritariamente aventajados por las políticas del régimen.»

Bolivia sigue bajo el influjo de la revolución de abril, el D. S. 21060 y la ley de Participación Popular no lograron cambiar los esquemas sociales nacidas en 1952, esto posiblemente sea debido a la inercia cultural. También, es un reto para el Movimiento Nacionalista Revolucionario de superar el pasado glorioso, o simplemente hundirse cada vez más en su ocaso.




[*] Politólogo 

sábado, 1 de abril de 2017

Latinoamérica: las raíces conservadoras bajo las apariencias radicales




Jorge Roberto Márquez Meruvia[*]

          Lo que ocurre en Venezuela, con el autogolpe de Estado y las dubitaciones de Nicolás Maduro; Paraguay, sumergida en la violencia por la imposición de la reelección presidencial por parte de Horacio Cartes; Cuba, con la continuación de la tiranía castrista a manos de Raúl Castro; Nicaragua, y la toma de poder por el matrimonio Ortega Murillo; Ecuador, bajo la sombra vigilante y soberbia de Rafael Correa; y Bolivia, gobernada por Evo Morales quien también es presidente de las “6 Federaciones del Trópico de Cochabamba” con apoyo de los cocaleros.



No debería tomarnos por sorpresa, el autoritarismo y el poco apego a las ideas democrático-liberales encumbran en el poder a los líderes populistas. En “Las raíces conservadoras bajo las apariencias radicales en América Latina” del Dr. H. C. F. Mansilla y el Rincón Ediciones podemos observar claramente el escenario político latinoamericano.



          América Latina tal como menciona el autor tiene fuertemente cimentados dos tradiciones: la primera, la tradición precolombina en la cual el colectivismo y el autoritarismo formaban parte de su estructura, para gran parte del imaginario de la población estás civilizaciones indígenas se encuentran muy idealizadas donde sus hábitos y modos de organización son de un gran respeto a la paz y al medio ambiente; la segunda, la tradición ibero-católica la cual en el nuevo mundo tuvo una actitud bastante laxa con su aporte hacía la filosofía y la teología, donde las artes y la música fueron explotadas con éxito.

          Bajo este escenario Latinoamérica tanto en el período colonial como en el republicano se mueve bajo prácticas autoritarias, colectivistas y la necesidad de un caudillo quien tiene la capacidad de seducir a las masas. Los discursos de estos regímenes tienen como principal característica dicotomías simples las cuales dejan en claro quiénes son los buenos y patriotas, y quiénes son los malos y antipatriotas. También, tiene la habilidad de crear la ilusión de que las masas toman las decisiones importantes del Estado. Nicolás Maquiavelo mencionaba que los príncipes autoritarios tienen la capacidad de llamar a asambleas, convenciones, conferencias y reuniones en las cuales la población cree muy ingenuamente que toman las decisiones supremas para su futuro eligiendo entre las opciones que les da el príncipe autoritario.

Tristemente, la población no tiene la capacidad de darse cuenta que está siendo utilizada para fines distintos como ser las ansias de poder de los gobernantes. Estas clases dirigentes con rasgos radicales en sus discursos terminan suplantando a las viejas élites haciendo grandes fortunas a partir del control del gobierno.



             Estos procesos “revolucionarios” son interesantes en el campo de la retórica y no tienen la capacidad de cambiar la realidad. Un claro ejemplo es la revuelta de monjes anabaptistas de Müster en 1534 a la cabeza de Jan van Leiden. La revuelta comienza por el abuso de la aristocracia sobre la población y Jan van Leiden con un discurso con características místico-sensuales: igualdad entre los hombres y puritanismo religioso siembra las bases de la nueva sociedad. Siguiendo las ideas de Platón se implanto el pensamiento único y se condenó a muerte a todos aquellos que pensaban diferente (expulsión de los poetas). Muy rápidamente la nueva élite hizo grandes fortunas, adopto un modo de vida lleno de lujos y para cumplir sus caprichos exploto a la población.



La irracionalidad llevada a cabo para crear al “nuevo hombre” llego a excesos como por ejemplo, que Leiden tenía un pequeño harem de dieciséis doncellas para goce propio. Estos abusos terminaron cuando la misma población abrió las puertas de la ciudad a los ejércitos de la aristocracia para retomar el poder.



Los regímenes populistas en América Latina no distan mucho del macabro escenario de Müster en 1534. Las tradiciones colectivistas de gran parte de América las cuales se encuentran fuertemente arraigadas no aceptan el accionar y el pensamiento individual. Siendo peligroso para estos regímenes que los individuos logren su singularidad y empiece a florecer la inteligencia creativa. El Dr. H. C. F. Mansilla en ejercicio de su singularidad y con una actitud humilde como el dudar y el desencanto nos da una mirada diferente de los latinoamericanos, que posiblemente no sea del agrado de muchos ya que no sigue con la retórica convencional a las cuales nos encontramos acostumbrados.



[*] Politólogo